Encuentro con el Espiritu Santo.

Karen Parrish

Historia de Inspiracion (Karen Parrish)

Quisiera compartir algo personal en mi vida.  Muchas veces lo que esta pasando uno en su vida, otros tambien estan luchando en esa misma area.  Una de las carateristicas que Dios requiere en su Novia (la Iglesia) es:  La Honestidad.

Recientemente tuve la oportunidad de arrepentirme de unas de mis debilidades – la mentira blanca.  Trabajo asistiendo a una Hermana en Cristo.  Ella esta incapacitada y usa una silla de rueda.  Llegue el Miercoles a su casa y lo primero que me hablo era de un favor que ella le habia pedido a mi esposo hace unos meses.  Ella tenia varios equipos medicos que necesitaba venderlos porque necesitaba dinero.

Cualquiera que fuese la razon, se nos olvido poner el anuncio en el periodico.  Ahora la hermana pensaba que ya era tiempo de renovar el anuncio.  Me pregunto, “¿Ya es tiempo de renovar el anuncio, verdad?”  Le dije, “Todavia no se ha vencido el tiempo, pero hablare con mi esposo.”  Me senti muy mal tan pronto salieron estas palabras de mi boca!  Me fui a la cocina y le pedi perdon a Dios.  Le prometi arreglar este asunto tan pronto llegara a mi casa.  El Senor dijo, “No es suficiente, pidale perdon p mentir!”  Pero va a dañar nuestra amistad!  De nuevo: Pidale perdon por mentir!  Le dije, “Senor le escribo una carta.”  Dijo Dios, “¿Que tal si yo vengo por mi iglesia?” Ok Senor se lo dire en el carro.

Nos subimos en el auto y fui a prenderlo pero no quizo prender.  Ay!!!  “Mire,” le dije a la hermana “Necesito confesarme contigo.  Se nos olvido poner su anuncio en el periódico.  Perdoname por mentir.”  Para sorpresa mia, inmediatamente me perdono.

Oramos juntas que el auto prendiera y en eso llego el cartero.  Se nos acerco y abrio el capo del coche.  Movio el cable de la bateria y Vuaaa! prendio el motor.  Tan pronto salimos a la calle, la hermana me confiesa que guardaba un rencor contra el cartero.  Pensaba que no le traia todo su correo a la puerta.

Asi que ella le confeso a Dios su pecado por pensar algo que no era cierto, las dos tuvimos un baño de burbujas en la Presencia de Dios!  Empesamos a regocijarnos y pasamos un buen tiempo del viaje en la dulce Presencia de Dios en ese auto!

He aprendido que el Espiritu Santo quiere que mantengamos nuestras vestimientas lavadas por la sangre de Cristo para que estemos listos para una cierta boda con el Cordero!

Dejar un comentario